Hace unas semanas José María Robles, periodista de El Mundo, nos propuso contrastar los estilos de liderazgo del Primer Ministro Mariano Rajoy y el aspirante Pablo Iglesias. Aquí algunas de las reflexiones:

 

1. Contexto:

En un momento en que la brecha de desconfianza y desafección entre ciudadanía y política es mayor que nunca:

  • los votantes cuestionan abiertamente la confianza y la utilidad social de los partidos y los candidatos;
  • los “fieles y creyentes” de los respectivos partidos cada vez son menos;
  • en cambio los “escépticos, indecisos y promiscuos” tienen una fuerza mayor y decisiva para conformar mayorías y gobiernos.

El mensaje de las personas a los partidos es claro:

  • socialmente sois muy poco útiles“;
  • no sois omnipotentes“;
  • vamos a construir y obtener resultados sin vosotros“;
  • o os humanizáis o aún seréis más irrelevantes.

Ante este panorama la clave de equipos, estrategias, partidos y candidatos se vuelca en responder a las preguntas:

  •  ¿Cómo conectar y seducir a las personas indecisas y desconfiadas?
  • ¿Cómo construir una nueva Cultural Política?
  • ¿Cómo visualizar una Nueva -manera de hacer- Política y un Nuevo Liderazgo Público?

Así pues, es esencial la construcción de la reputación de un Nuevo Liderazgo Público y abandonar los “viejos manuales” en base a la secuencia elíptica non-stop de:

valores → actitudes → palabras → imágenes → gestos/hechos → liderazgo

Ganará quien sepa construir un factor emocional diferencial.

J.M.R. 2.¿Cuáles son las principales cualidades como líderes políticos de Mariano Rajoy y Pablo Iglesias?

Mariano Rajoy:

  • Es consciente de su falta de carisma, magnetismo y fuerza.
  • Por eso ha situado a Soraya Sáenz de Santamaría -una persona mucho más preparada, capaz, valiente, con capacidad de ejecutar y presentar resultados, con una visión mucho más amplia y lejana, y con un liderazgo de fortaleza- como su cerebro y columna vertebral;
  • Es el más obediente, nunca se sale del guión; siempre comunica aquello que le indican como conveniente;
  • Coherencia: la sobreprotección, la no accesibilidad y las actitudes que mostró durante la campaña electoral -no tener la valentía de dar la cara- se han trasladado al ADN de Moncloa. (Será aún válida y aceptada por el electorado de hoy? Hay serias dudas al respecto.)
  • Gana en la distancia corta, aunque no es capaz de trasladarla a la esfera pública;
  • Tiene toda la autoridad y la legitimidad de la oficina del Primer Ministro, pero sin embargo no aporta ninguna actitud ni valor personal que haga crecer a la institución;
  • Se ha mantenido equidistante -y en la centralidad- a los extremos de su propio partido;
  • La gestión “gallega” de los tiempos políticos, poco atractiva en clave de liderazgo, pero de momento no se puede negar que le ha funcionado. (Otra vez: será suficiente con el nuevo tiempo? No lo creo en absoluto.)
  • Dispone de la mejor maquinaria profesional de comunicación: la más poderosa, precisa y disciplinada que existe hoy en el estado.

 

Pablo Iglesias:

  • Icono cultural que oxigena, actualiza y hace más pop a los marcos de la izquierda tradicional;
  • Reflejo de una generación culta, formada y bien preparada; la construcción del personaje como persona común y normal, una más de la calle, anti- política, ideológicamente sólida y solvente;
  • Sin trayectoria pública, por tanto no contaminada por la gestión al frente de instituciones;
  • Domina a la perfección los códigos de la telegenia, la imagen y la escena; carismático y algo          mesiánico;
  • Ha sabido convertir una pequeña élite selecta y grupo cerrado en un movimiento social amplio e inclusivo y en una moda generalista de código abierto;
  • Atención a su discurso territorial: ha acabado en medio minuto con los complejos, miedos y tabúes del PSOE: habla con normalidad de la España   “nación de naciones“; significa una OPA hostil al subterfugio federalista – vació de alma y sin contenido- en el que se esconde el PSOE;
  • Tender puentes, escuchar, dar voz y buscar complicidades más allá de sus fronteras ideológicas. Sus entrevistas a diversas personalidades en La Tuerka son un buen ejemplo;
  • Construyendo una nueva cultura política y una sustitución de valores y élites basada en el softpower y la nueva diplomacia pública; las personas quieren ser shapeholders en la nueva narrativa pública. La reglas del juego y las hegemonías existentes no volverán a ser las mismas.

J.M.R. 3. ¿De qué cree que adolecen?

Mariano Rajoy:

  • todo aquello que emana de su figura está construido en laboratorio, todo está muy estudiado -hasta el último detalle- y se sigue el guión “al pie de la letra, manu militare“. La poca autenticidad -que en cambio si despliega en la distancia corta- es su gran talón de Aquiles;
  • Credibilidad tocada y hundida: ¿Qué credibilidad tiene prometer 3 millones de empleoS cuando se incumplió la promesa de bajar impuestos?
  • Poca inteligencia afectiva y emocional: un prototipo de Primer Ministro robótico, con alma y corazón desconocidos.
  • Esconderse y protegerse detrás del plasma en plena tempestad y dar el discurso más largo del debate del estado de la nación con el viento a favor,   son actitudes de “política pequeña y obsoleta“.
  • Demostrar más pasión cuando marca la selección española que a la hora de afrontar según que debates, nos dice mucho del liderazgo del primer ministro Rajoy.

Pablo Iglesias:

  • La falta de una coherencia y de una estructura regular -flexible- pero  asentada armónicamente en las diferentes realidades y geografías del   estado: ciudades y autonomías. Ahora el partido se está construyendo desde arriba (modelo top-down). A la hora de aterrizar este proyecto en los diferentes suelos es donde aparecen las dificultades. En función de como se gestionen la singularidades y las almas veremos si hay coherencia y cohesión.
  • Temporalidad. Hoy Podemos y Pablo Iglesias no son tanto unas siglas ni una marca, sino un estado emocional de cabreo social y aspiracional. Sus pasos van a ser escrutinados aún con más actitud crítica y desconfiada. Si resultan ser una copia mala de lo que existe, con la misma rapidez que ha combustionado su proyecto se puede evaporar si el delivery no se ajusta a las expectativas.
  • En función del contexto y de las decisiones que tomen el valor emocional y o bien el charming de Podemos y de Pablo Iglesias se irá desgastando o bien su reputación se reforzará -sobretodo si continua no teniendo a nadie  enfrente  como alternativa.

J.M.R. 4. ¿Cómo se imagina un debate electoral entre ambos?

Imagino una serie de debates al estilo de los históricos cara a cara “Douglas-Lincoln” de 1858, para la elección del escaño al senado a cargo de la Asamblea Legislativa de Illinois entre el veterano Senador consolidado Stephen A. Douglas y un joven abogado que nadie conocía y que años después llegaría a ser el presidente de los Estados Unidos, Abraham Lincoln. (No los pseudo-debates electorales artificiales de la TV de hoy).

Una serie de debates cara a cara, en que los participantes se miraran a los ojos, sin leer; nos hablaran desde el corazón y el alma y no desde el cálculo; unos debates sin “niñas inventadas” ni frases-eslóganes-soundbites de laboratorio y memorizadas que buscaran el aplauso fácil y en cambio que facilitaran la profundidad y la reflexión.

Donde las reglas fueran las mínimas y no las condiciones estúpidas que los asesores negocian y desnaturalizan. Unos debates donde los participantes secuencian intervenciones alternas de 5 minutos de exposición durante un par de horas. La última hora manteniendo el formato de 5 minutos por orador, respondiendo a preguntas ciudadanas espontáneas y sin guionar.

Y sería fantástico que esta cultura de debate se extendiera más allá de un Rajoy – Iglesias. Por qué no un tete a tete con Artur Mas, Oriol Junqueras, Albert Rivera, Rosa Díez, Susana Díaz, etc.?

J.M.R. 5. ¿Puede aprender algo Iglesias de Rajoy?

Rajoy lleva más de 30 años de carrera “profesional” en la vida pública. Sin duda es un tiempo excesivo. Pero contrasta con la evaporación gaseosa de los liderazgos contemporáneos. (Que se lo pregunten a los últimos líderes del PSOE. No se permiten márgenes de prueba y error.)

Si no convences de manera inmediata, si no hay certezas, resultados y victorias inminentes los liderazgos públicos de hoy quedan triturados por la angustia, la necesidad y el descontento.

Tal vez Iglesias y su generación, puedan aprender a aguantar y a sobrevivir a segundas oportunidades cuando esta “trituradora” se les sitúe encima.”

@aleixcuberes es director de www.ingenia-pro.com (leadership, strategy & communication architects) y acompaña y ayuda a Gobiernos, Instituciones, Partidos, Candidatos y Campañas electorales a construir un Nuevo Liderazgo Público y una Nueva -manera de hacer- Política.

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